•
Descubre si la terapia hormonal de la menopausia engorda. Analizamos la evidencia científica, el papel del estrógeno y cómo la THM afecta al peso.

Una de las mayores preocupaciones al considerar la terapia hormonal de la menopausia (THM) es su posible impacto en la báscula. La pregunta sobre si ¿la terapia hormonal de la menopausia engorda? es recurrente en las consultas de ginecología y en foros de mujeres. Es una duda legítima, ya que la transición a la menopausia suele coincidir con cambios corporales que pueden resultar frustrantes y confusos. Muchas mujeres notan un aumento de peso, especialmente en la zona abdominal, y es fácil atribuirlo a cualquier nuevo tratamiento.
Sin embargo, la evidencia científica actual separa el mito de la realidad. El aumento de peso durante la perimenopausia y la menopausia es un fenómeno multifactorial, impulsado principalmente por la ralentización natural del metabolismo, la pérdida de masa muscular relacionada con la edad y los cambios en el estilo de vida. La caída de los niveles de estrógeno influye en cómo y dónde almacenamos la grasa, pero no es la causa directa de ganar kilos. Este artículo analiza lo que dicen los estudios y las sociedades médicas sobre la relación entre la THM y el peso corporal.
La evidencia científica sólida no respalda la idea de que la terapia hormonal de la menopausia (THM), antes conocida como terapia hormonal sustitutiva (THS), cause un aumento de peso. De hecho, múltiples estudios y revisiones sistemáticas concluyen que la THM no es responsable de que las mujeres ganen kilos durante esta etapa vital.
Una revisión exhaustiva de estudios publicada por Cochrane, una organización de referencia en investigación médica, no encontró diferencias significativas en el aumento de peso entre las mujeres que usaban terapia hormonal y las que recibían un placebo. Del mismo modo, la North American Menopause Society (NAMS) afirma en sus guías que el aumento de peso en la mediana edad es común, pero no está causado por la terapia hormonal. La percepción de que la THM engorda puede deberse a que se inicia en una fase en la que el cuerpo ya está predispuesto a ganar peso por otras razones.
El aumento de peso durante la perimenopausia y la menopausia es real, pero sus causas son complejas y no se deben a la terapia hormonal. El principal responsable es el proceso de envejecimiento en sí mismo, que afecta a la composición corporal y al gasto energético.
Con la edad, el metabolismo basal se ralentiza, lo que significa que el cuerpo quema menos calorías en reposo. Además, a partir de los 40 años se produce una pérdida progresiva de masa muscular (sarcopenia), y el músculo es un tejido metabólicamente más activo que la grasa. Menos músculo equivale a un menor gasto calórico diario. La caída de los niveles de estrógeno también juega un papel clave en la redistribución de la grasa, favoreciendo su acumulación en la zona abdominal (grasa visceral), un patrón más típico en los hombres y asociado a un mayor riesgo cardiovascular, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La terapia hormonal de la menopausia no solo no causa un aumento de peso, sino que puede tener un efecto beneficioso en la distribución de la grasa corporal. Al reponer los niveles de estrógeno, la THM ayuda a contrarrestar la tendencia a acumular grasa visceral en el abdomen.
Varios estudios han demostrado que las mujeres que utilizan THM tienden a tener una menor proporción de grasa abdominal en comparación con las que no la usan. Según la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), mantener un perfil hormonal más equilibrado puede ayudar a preservar una distribución de grasa más saludable (en caderas y muslos), reduciendo así el riesgo metabólico y cardiovascular asociado a la grasa visceral. Por lo tanto, aunque la báscula no muestre un cambio, la composición corporal puede mejorar.
Uno de los motivos por los que persiste el mito de que la THM engorda es la posible retención de líquidos que algunas mujeres experimentan al inicio del tratamiento. Este efecto secundario, que puede causar hinchazón o una sensación de aumento de volumen, es habitualmente temporal.
La retención de líquidos se debe a los efectos de las hormonas (tanto estrógenos como progestágenos) sobre el equilibrio de sodio y agua en el cuerpo. Sin embargo, esto no es un aumento de tejido adiposo (grasa). Generalmente, el cuerpo se adapta a la nueva situación hormonal en unas pocas semanas o meses, y la hinchazón disminuye. Si este efecto persiste, es importante comunicárselo al profesional sanitario, ya que un ajuste en la dosis o el tipo de progestágeno puede solucionar el problema. Es crucial diferenciar este efecto transitorio del aumento de grasa a largo plazo.
Gestionar el peso durante la menopausia requiere un enfoque integral que va más allá de la terapia hormonal. La clave está en adaptar el estilo de vida a los nuevos requerimientos del cuerpo, centrándose en la nutrición, el ejercicio y el bienestar general. Comprender estos cambios es el primer paso.
Enfocarse en el entrenamiento de fuerza es fundamental para combatir la sarcopenia y mantener el metabolismo activo. Una dieta rica en proteínas, fibra y grasas saludables, junto con un buen manejo del estrés y un sueño reparador, son los pilares para un envejecimiento saludable, con o sin THM.
No, no todas las mujeres ganan peso, pero es una tendencia muy común. Se estima que la mujer promedio gana alrededor de 0,7 kg por año durante la mediana edad, independientemente de su peso inicial. Los cambios hormonales, metabólicos y de estilo de vida son los principales responsables.
No hay evidencia de que un tipo específico de THM (parches, geles, píldoras) cause más o menos aumento de peso. Sin embargo, algunos tipos de progestágenos pueden causar más retención de líquidos que otros en mujeres sensibles. La elección del tratamiento debe ser siempre individualizada con un profesional.
La terapia hormonal no es un tratamiento para la pérdida de peso. Su principal objetivo es aliviar los síntomas de la menopausia, como los sofocos (síntomas vasomotores) o la sequedad vaginal. Sin embargo, al mejorar el sueño, el estado de ánimo y la energía, puede facilitar la adopción de hábitos de vida más saludables que sí contribuyan a la pérdida de peso.
Si se produce retención de líquidos, suele ser un efecto temporal que dura desde unas pocas semanas hasta un par de meses, mientras el cuerpo se ajusta a las hormonas. Si persiste, es aconsejable consultar con el médico para valorar un cambio de dosis o de preparado hormonal.
Dado que la THM no es la causa del aumento de peso, dejarla no garantiza la pérdida de kilos. De hecho, la interrupción de la terapia podría provocar el regreso de síntomas como el insomnio o la fatiga, lo que podría dificultar el mantenimiento de un estilo de vida activo y, en consecuencia, el control del peso.
Este artículo se apoya en organismos y sociedades científicas de referencia. Consulta siempre a tu profesional sanitario.
Comparte este artículo
El boletín de Avenaia
Lo esencial de la perimenopausia y la menopausia —síntomas, analíticas, opciones— explicado con evidencia, en tu correo. Sin milagros y sin spam.
Modera la conversación con respeto. Los comentarios pasan por revisión antes de publicarse.

Buscas clínicas especializadas en terapia hormonal para la menopausia en LATAM? Descubre cómo elegir un centro, qué preguntar y los criterios clave.
5 de junio de 2026

Descubre los beneficios y riesgos reales de la terapia hormonal sustitutiva (THS) en la menopausia. Analizamos la evidencia científica actual.
4 de junio de 2026

Analizamos la THS vs tratamientos naturales para los síntomas de la menopausia. Descubre la evidencia científica, eficacia y seguridad de cada opción.
2 de junio de 2026