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Descubre por qué la densitometría ósea en la menopausia es clave. Te explicamos cuándo hacerla, cómo interpretar el T-score y qué significa.

La llegada de la menopausia trae consigo cambios hormonales que van más allá de los sofocos o los cambios de humor. Uno de los efectos más silenciosos y significativos es la aceleración de la pérdida de masa ósea, lo que aumenta el riesgo de osteoporosis. Esta condición debilita los huesos, haciéndolos más propensos a fracturas. Afortunadamente, existe una herramienta diagnóstica clave para evaluar la salud de tu esqueleto: la densitometría ósea en la menopausia. Esta prueba, también conocida como DEXA, es el estándar de oro para medir la densidad mineral de tus huesos y detectar la osteoporosis antes de que ocurra una fractura. Entender cuándo es el momento adecuado para realizarla y cómo interpretar sus resultados, especialmente el T-score, es fundamental para tomar el control de tu salud ósea durante esta nueva etapa vital.
La densitometría ósea, cuyo término técnico es absorciometría de rayos X de energía dual (DEXA o DXA), es una prueba médica que mide la densidad mineral de los huesos. Su objetivo principal es diagnosticar la osteoporosis y evaluar el riesgo de fractura antes de que esta se produzca.
La menopausia marca un punto de inflexión para la salud ósea. Los estrógenos juegan un papel crucial en el proceso de remodelado óseo, ayudando a mantener un equilibrio entre la destrucción de hueso viejo y la formación de hueso nuevo. Con la caída drástica de esta hormona, el ritmo de pérdida ósea se acelera. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la osteoporosis es responsable de más de 8.9 millones de fracturas anuales a nivel global, siendo las mujeres posmenopáusicas uno de los grupos más afectados.
La prueba DEXA es rápida, indolora y no invasiva. Utiliza una dosis muy baja de radiación para obtener imágenes detalladas, generalmente de la columna lumbar y la cadera, que son las zonas más susceptibles a fracturas osteoporóticas. Gracias a esta prueba, es posible detectar la fragilidad ósea en sus etapas iniciales y tomar medidas preventivas para proteger la estructura esquelética.
Las principales guías clínicas, como las de la North American Menopause Society (NAMS), recomiendan realizar una primera densitometría ósea a todas las mujeres a partir de los 65 años. Sin embargo, esta recomendación se adelanta si existen factores de riesgo que aumenten la probabilidad de sufrir una fractura.
Organismos como la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) aconsejan considerar la prueba en mujeres posmenopáusicas menores de 65 años si presentan uno o más de los siguientes factores de riesgo:
La decisión de realizar la prueba debe ser siempre individualizada y discutida con un profesional sanitario, quien evaluará el perfil de riesgo completo de cada mujer para determinar el momento más adecuado.
El resultado principal de una densitometría es el T-score, un valor que compara tu densidad mineral ósea con la de una persona adulta joven y sana en su pico de masa ósea. Este valor es el estándar de referencia para el diagnóstico en mujeres posmenopáusicas.
La interpretación del T-score, según la OMS, es la siguiente:
| T-score | Diagnóstico |
|---|---|
| -1.0 o superior | Normal |
| Entre -1.0 y -2.5 | Osteopenia (baja masa ósea) |
| -2.5 o inferior | Osteoporosis |
Además del T-score, el informe incluye el Z-score. Este valor compara tu densidad ósea con la de otras personas de tu misma edad, sexo y etnia. Aunque el T-score es el principal indicador para el diagnóstico, un Z-score muy bajo (por ejemplo, -2.0 o inferior) puede alertar al médico sobre posibles causas secundarias de pérdida ósea, más allá de la menopausia.
Entender estos informes y preparar las preguntas adecuadas para la consulta puede ser un desafío. Para ello, herramientas como la app Avenaia te permiten organizar tus analíticas y resultados médicos, ayudándote a llegar a la cita con la información clara para aprovechar al máximo el tiempo con tu especialista.
Tras recibir el informe de la densitometría, el paso fundamental es discutir los resultados con tu profesional sanitario para trazar un plan de acción. Este plan será personalizado según tu diagnóstico y tu perfil de riesgo de fractura.
Si tu resultado es normal (T-score ≥ -1.0), el enfoque será la prevención. Esto incluye asegurar una ingesta adecuada de calcio y vitamina D, tal y como recalca el National Institutes of Health (NIH) de EE. UU. Se recomienda una dieta rica en lácteos, verduras de hoja verde y pescado azul, junto con una exposición solar moderada y segura. El ejercicio de impacto y de fuerza (caminar, correr, levantar pesas) es clave para mantener la fortaleza ósea.
Si se diagnostica osteopenia (T-score entre -1.0 y -2.5), se intensificarán las medidas de prevención. Tu médico evaluará tu riesgo global de fractura para decidir si, además de los cambios en el estilo de vida, es necesario iniciar un tratamiento farmacológico para frenar la pérdida de hueso.
En caso de osteoporosis (T-score ≤ -2.5), el tratamiento farmacológico suele ser necesario para reducir el riesgo de fracturas. Existen diferentes familias de medicamentos que ayudan a ralentizar la degradación del hueso o a estimular su formación. La elección del tratamiento es una decisión médica que se basará en tu historial clínico y tus necesidades específicas.
No, la densitometría ósea es una prueba completamente indolora y no invasiva. Te acuestas en una camilla mientras un brazo mecánico pasa por encima de tu cuerpo. La dosis de radiación utilizada es extremadamente baja, inferior a la de una radiografía de tórax, por lo que se considera un procedimiento muy seguro.
La frecuencia para repetir la prueba depende de tus resultados iniciales y tus factores de riesgo. Si tu densidad ósea es normal, tu médico puede sugerir repetirla en 5 a 10 años. Si tienes osteopenia, el intervalo suele ser de 2 a 5 años. En mujeres con osteoporosis bajo tratamiento, se puede realizar cada 1 o 2 años para monitorizar la respuesta.
No necesariamente. La osteopenia es una señal de alerta que indica que tu densidad ósea es más baja de lo normal, pero no ha alcanzado el umbral de la osteoporosis. Es el momento ideal para implementar medidas preventivas eficaces, como mejorar la dieta, aumentar el ejercicio de fuerza y asegurar niveles óptimos de calcio y vitamina D, para frenar la pérdida ósea.
Sí, es posible frenar la pérdida de masa ósea e incluso mejorarla ligeramente a través del estilo de vida. Una dieta rica en calcio, suplementación con vitamina D si es necesario, la práctica regular de ejercicio con peso (caminar, bailar, pesas) y evitar hábitos tóxicos como el tabaco y el consumo excesivo de alcohol son las mejores estrategias naturales para proteger tus huesos.
Para las mujeres posmenopáusicas, el T-score es el valor principal para el diagnóstico de osteoporosis. Sin embargo, el Z-score es útil si es anormalmente bajo (generalmente por debajo de -2.0), ya que puede indicar que la pérdida ósea no se debe solo a la menopausia, sino a otra condición médica o medicamento, lo que requeriría una investigación más profunda.
Este artículo se apoya en organismos y sociedades científicas de referencia. Consulta siempre a tu profesional sanitario.
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