•
Descubre los tipos de terapia hormonal para la menopausia (THM), sus beneficios y riesgos. Compara opciones sistémicas y locales, con o sin progestágenos.

La transición a la menopausia trae consigo una cascada de cambios, y para muchas mujeres, los síntomas pueden ser abrumadores. La terapia hormonal es a menudo mencionada como una solución, pero la información contradictoria genera confusión y miedo. Entender los diferentes tipos de terapia hormonal para la menopausia (THM) es el primer paso para tener una conversación informada con un profesional sanitario. Este tratamiento, anteriormente conocido como Terapia Hormonal Sustitutiva (THS), es la opción más eficaz para aliviar los síntomas vasomotores moderados a severos, como los sofocos, también llamados bochornos o calores, y los sudores nocturnos. El objetivo de este artículo es desglosar las opciones disponibles, sus vías de administración y para quiénes están indicadas, siempre desde una perspectiva divulgativa y honesta, para que puedas tomar decisiones conscientes sobre tu salud.
La Terapia Hormonal de la Menopausia (THM) es un tratamiento médico que consiste en administrar hormonas para reponer las que los ovarios dejan de producir durante esta etapa. Su principal objetivo es aliviar los síntomas derivados de la caída de estrógenos, mejorando significativamente la calidad de vida.
El principal campo de acción de la THM son los síntomas vasomotores, que según The North American Menopause Society (NAMS), afectan hasta a un 80% de las mujeres. Estos incluyen los sofocos, bochornos y la sudoración nocturna que interrumpe el sueño. Además, es altamente eficaz para el síndrome genitourinario de la menopausia (SGM), que causa sequedad vaginal, picor y dolor en las relaciones sexuales (dispareunia).
Es crucial entender que la THM no busca revertir la menopausia, que es un proceso biológico natural. Su propósito es gestionar los síntomas más disruptivos con la dosis efectiva más baja y durante el tiempo necesario. Guías clínicas de referencia, como las de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), la consideran el tratamiento de primera línea para mujeres candidatas con síntomas de moderados a severos.
La terapia hormonal sistémica libera hormonas en el torrente sanguíneo para que lleguen a todos los tejidos, siendo la opción más completa para tratar síntomas generalizados. Es la indicada para los sofocos, los problemas de sueño y la prevención de la pérdida de masa ósea (osteoporosis).
Dentro de la terapia sistémica, existen dos modalidades principales:
Las vías de administración son variadas, cada una con sus particularidades. Las píldoras orales son la forma clásica, mientras que las vías transdérmicas (parches o geles) han ganado popularidad. Según un metaanálisis de Cochrane, la vía transdérmica evita el primer paso por el hígado y se asocia con un menor riesgo de coágulos sanguíneos (tromboembolismo venoso) en comparación con el estrógeno oral.
La terapia hormonal local se aplica directamente en la vagina y su acción se limita a esa zona, siendo la solución ideal para los síntomas del síndrome genitourinario de la menopausia (SGM). Este síndrome, que según la Sociedad Internacional de Menopausia (IMS) afecta a casi la mitad de las mujeres posmenopáusicas, incluye sequedad, atrofia vulvovaginal, picor, ardor y dolor con las relaciones sexuales.
A diferencia de la terapia sistémica, la cantidad de estrógeno que se absorbe en el torrente sanguíneo es mínima. Por esta razón, no es eficaz para tratar los sofocos, los sudores nocturnos ni para proteger la salud ósea. Sin embargo, su perfil de seguridad es excelente para tratar los síntomas vaginales.
Se presenta en diversas formas de baja dosis, como cremas, anillos vaginales de liberación lenta, óvulos o tabletas vaginales. En la mayoría de los casos, y debido a su bajísima absorción, no es necesario añadir un progestágeno para proteger el útero, aunque la decisión final siempre corresponde al especialista en ginecología.
La candidata ideal para la THM sistémica es, por lo general, una mujer sana y sintomática menor de 60 años o que se encuentra dentro de los primeros 10 años tras su última regla. La evidencia científica actual, resumida en la declaración de posición de 2022 de la NAMS, apoya que en este grupo, los beneficios de la terapia superan con creces los riesgos potenciales.
Los beneficios principales incluyen un control eficaz de los sofocos, mejora del sueño, del estado de ánimo y la prevención de la osteoporosis. Sin embargo, existen contraindicaciones absolutas, como antecedentes de cáncer de mama o de endometrio, enfermedad hepática activa, historial de trombosis venosa profunda o embolia pulmonar, y sangrado vaginal no diagnosticado.
Los riesgos, que fueron magnificados por interpretaciones iniciales de estudios antiguos como el WHI, son ahora mejor comprendidos. Dependen del tipo de hormona, la dosis, la vía de administración y el momento de inicio. Preparar la consulta con tu ginecólogo es clave para tomar una decisión informada. Entender qué preguntar y cómo evaluar los mitos frente a la evidencia actual es un paso fundamental.
| Tipo de Terapia | Indicación Principal | Vías de Administración | ¿Necesita Progestágeno? |
|---|---|---|---|
| Sistémica (Estrógeno solo) | Sofocos, prevención de osteoporosis, SGM | Oral (píldoras), transdérmica (parches, gel) | No (solo para mujeres sin útero) |
| Sistémica (Combinada) | Sofocos, prevención de osteoporosis, SGM | Oral (píldoras), transdérmica (parches, gel) | Sí (obligatorio para mujeres con útero) |
| Local (Vaginal) | Síndrome Genitourinario (sequedad, dolor) | Cremas, óvulos, anillos vaginales | Generalmente no (baja absorción) |
No existe evidencia científica sólida que demuestre que la THM cause un aumento de peso significativo. El cambio en la composición corporal y la tendencia a acumular grasa en el abdomen durante la mediana edad están más relacionados con el propio proceso de envejecimiento y la menopausia que con el tratamiento hormonal.
No hay una duración máxima preestablecida. Las guías actuales recomiendan usar la dosis efectiva más baja durante el tiempo necesario para el control de los síntomas. La decisión de continuar o suspender el tratamiento debe reevaluarse anualmente en consulta con un profesional sanitario.
Sí. Para los sofocos, existen tratamientos no hormonales aprobados, como ciertos antidepresivos (ISRS/ISRN) a bajas dosis. Para la sequedad vaginal, los hidratantes y lubricantes vaginales son una opción eficaz y sin hormonas. Sin embargo, para los síntomas vasomotores de moderados a severos, la THM sigue siendo la alternativa más eficaz.
Las hormonas bioidénticas tienen una estructura molecular idéntica a las que produce el cuerpo humano. Muchas preparaciones de THM aprobadas por agencias reguladoras como la AEMPS en España contienen hormonas bioidénticas (ej. estradiol, progesterona micronizada). Es importante distinguir estas preparaciones farmacéuticas reguladas de las fórmulas magistrales o “compuestas”, que no han pasado los mismos controles de seguridad y eficacia.
El riesgo es un tema complejo y depende del tipo de terapia. La THM combinada (estrógeno + progestágeno) se asocia con un pequeño aumento del riesgo absoluto después de 3-5 años de uso. La terapia con estrógeno solo parece tener un riesgo mucho menor o incluso nulo. Este riesgo debe ponerse en perspectiva con otros factores de estilo de vida, como el consumo de alcohol o la obesidad, que también lo incrementan.
Este artículo se apoya en organismos y sociedades científicas de referencia. Consulta siempre a tu profesional sanitario.
Comparte este artículo
El boletín de Avenaia
Lo esencial de la perimenopausia y la menopausia —síntomas, analíticas, opciones— explicado con evidencia, en tu correo. Sin milagros y sin spam.
Modera la conversación con respeto. Los comentarios pasan por revisión antes de publicarse.

Descubre las contraindicaciones de la terapia hormonal en la menopausia. Conoce los riesgos absolutos y relativos y cuándo no es recomendable.
19 de julio de 2026

Descubre si la terapia hormonal de la menopausia engorda. Analizamos la evidencia científica, el papel del estrógeno y cómo la THM afecta al peso.
7 de julio de 2026

Buscas clínicas especializadas en terapia hormonal para la menopausia en LATAM? Descubre cómo elegir un centro, qué preguntar y los criterios clave.
5 de junio de 2026